Los bancos y los pupitres son muy estrechos, no existen mesas adaptadas y los pasillos son muy reducidos. En las clases existen uno o dos escalones para acceder al encerado, y por lo tanto es imposible acceder a hacer ejercicios en la pizarra. Las puertas de las aulas son bastante anchas, como para que pueda pasar una silla de ruedas, pero poseen una tablilla que divide el ancho de la puerta dificultando dicho paso.
Asturias