Me parece indignante que los responsables del acuario, permitan tener una semana delante de sus puertas, esa cantidad de ruido. Una de la normas que tienen cuando vas a visitar el acuario, es que no puedes gritar y hablar muy alto, pues el sonido en el agua va a más velocidad, lo que quiere decir que actúa como un altavoz y los animales llegan a enferman llegando incluso a morirse. Pues imaginense esa cantidad de voltios y vibraciones, para eso pobres animalitos durante una semana. Esa norma esta semana al parecer no interesaba cumplirse ¿Cuál es el motivo?
Asturias