Ya era hora de que la ciudad de Oviedo dejase de derrochar energía por las noches. Ayer se puso en marcha un plan de ahorro energético consistente en el apagado parcial del alumbrado a partir de las 12 de la noche. En la farolas de 5 luces quedarán 3 encendidas y en las de 3, 1 exceptuando cruces o zonas que por el tráfico requieran más iluminación.
Dicen que ello va a suponer un ahorro para las arcas municipales de 600.000 € anuales… me importa un bledo la economía municipal pero lo que me parece genial es la disminución de la contaminación lumínica y atmosférica.
Ahora Gabino ya no podrá presumir de que en Oviedo se podía leer un libro por la calle a plena noche, aunque la iluminación sigue siendo más que suficiente.
Asturias